Las abejas solitarias
Las abejas son el sustento de nuestro planeta. Y aunque siempre las imaginamos construyendo sus colmenas, el 90% de las especies de abejas son solitarias y viven en los bosques y praderas. Ellas son inofensivas y no poseen aguijón porque no tienen una colmena para proteger.

Alimentación y Ciclo de Vida
Al igual que las abejas productoras de miel, las abejas solitarias también se alimentan de polen y néctar. Visitan determinadas especies de plantas y sólo viven mientras encuentran sus flores favoritas, lo cual puede ser desde unos pocos días hasta más de un mes. Luego anidan; todas las hembras son fértiles y buscan agujeros que acondicionan dejando un poco de polen y néctar donde depositan su huevo. Posteriormente, taponan el agujero con cera, paja o pedacitos de hojas para aislar la larva mientras se desarrolla. Una vez la larva puede volar, sale a repetir el ciclo.
Hábitos de Descanso

Dado que las abejas solitarias no tienen colmenas, ellas duermen entre las flores y se despiertan en las mañanas cubiertas de rocío. Es encantador encontrarlas todavía dormidas, tal vez soñando, porque se las puede ver temblar, cepillarse sus pelos diminutos y estremecerse por unos segundos, para luego seguir durmiendo.
Amenazas y Conservación
La deforestación, los insecticidas y los jardines de flores no nativas, las ponen en riesgo.

¿Cómo Puedes Ayudar?
Es muy sencillo ayudar a cuidarlas: planta flores y árboles nativos y no remuevas los troncos secos de tu jardín, permitiéndoles anidar en la corteza. También puedes ayudarlas construyendo casitas con ramas de bambú, taladrando pedazos de madera o colocando ladrillos con agujeros en el jardín. Muy pronto te darás cuenta de que ellas acuden y encontrarás algunos agujeros sellados, lo que indica que dentro está creciendo una abeja solitaria.

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