De regreso a la Florida

junio 13, 2026 Bitácora de una Fotógrafa, Diario de viaje, Imágenes con historia

Nunca imaginé que estaría de regreso en la Florida solo dos semanas después haber salido para un viaje que posiblemente iba a ser de más de un año. Recordé todas las despedidas, las carreras para empacar y los abrazos que no alcancé a dar.

Nuestros planes después de desembarcar del auto-tren en Virginia eran visitar la familia y continuar hacia Nueva York. Mientras caminaba por sus calles me entró un mensaje que llevaba esperando por meses y que ya había asumido que no iba a recibir.

¿Ceremonia?

Ese día mi viaje dio un giro inesperado, ya tenía agendada mi ceremonia y en lugar de seguir la ruta hacia el norte, debía regresar al punto de salida para recibir mi ciudadanía.

Carolina

Ese cambio de planes me regaló una semana que no estaba entre mis planes: volví a Maryland para celebrar y recordar a mi Carolina, en lo que hubiera sido su cumpleaños número 44. Para quienes son nuevos en mi ruta, les cuento que Carolina fue una hija que me regaló la vida, y la que, por circunstancias dolorosas, asumí con el papel de madre.

Estuve ahí el día que nació y fue el primer bebé que tuve cerca porque nació antes que mis hijos. Pude cuidarla, bañarla, y jugar con ella cada segundo. Son tantos los recuerdos que acumulé a través de los 41 años que compartimos, que no podría enumerarlos todos: sus cantos disparatados, sus cumpleaños, conciertos y obras de teatro. Las vacaciones con los primos y la expurgada de los piojos, sus sueños de ser astronauta, sus grados en ingeniería aeroespacial, su matrimonio, la muerte prematura de sus padres, el nacimiento de sus hijos…

Pero al final tuve que acompañarla a cruzar la más difícil: estuve a su lado para cuidarla y sostener su mano por los largos meses que un cáncer terminal de páncreas le segó la vida.

Un homenaje feliz

Esta semana, dos años después de su muerte, honramos su vida invitando a sus amigos y vecinos para que nos acompañaran a comer un sancocho hecho en leña, tal como ella lo recordaba en sus visitas a Colombia. Su esposo y yo nos embarcamos en la aventura de prepararlo: desde la compra de la olla gigantesca, hasta la escogencia de una larga lista de ingredientes.

Lentamente se coció la sopa hasta el punto perfecto en que se mezclaron los sabores y se espesó el caldo.

El sancocho

¿Quieres la receta? Sigue el enlace aquí.

También preparé el postre de Milo, su favorito. Veinticuatro horas de trabajo para honrar su memoria.

De regreso a la Florida

A la mañana siguiente tomé un vuelo hacia la Florida para mi ceremonia. Llegué con tiempo para visitar un lugar de ensueño en compañía de mi hija. Fuimos al parque estatal de Honeymoon Island (la isla de la luna de miel) y vivimos un atardecer épico como solo se pueden ver en esta época del año. Al llegar a la playa escuchamos los rayos a lo lejos, pero el cielo tranquilo y azul se reflejaba en el agua luminosa. Mientras flotábamos sobre las olas tibias, mirábamos las gaviotas, las garzas y los ibis que volaban tranquilos.

De repente el viento empezó a soplar y las ráfagas empujaron la tormenta que fue oscureciendo el cielo con nubarrones oscuros, pero la luz se rehusó a desaparecer. Fue encontrando resquicios para traspasar la penumbra con sus colores intensos y al final de la tarde, el sol se escabulló debajo de las nubes. Solo quedaba una franja amarilla y brillante donde el sol apareció triunfante brillando con una intensidad inusitada. Un par de minutos después desapareció en el horizonte.

Mi abuelo

A la mañana siguiente me levanté temprano pensando en mi abuelo materno, a quien no conocí porque falleció cuando yo tenía apenas tres años. Era el día de mi ceremonia y agradecí a mi mamá porque ella me había contado una anécdota que surgió en este emotivo momento.

Mi abuelo provenía de una familia poco común. Nació en Jamaica, su familia paterna era francesa y la de su madre londinense. Él creció en Colombia, llegó siendo un niño y uno de los mayores orgullos de su vida fue haber recibido la ciudadanía colombiana. Mi mamá me contaba que cada vez que escuchaban el himno nacional, les pedía a sus hijos que se levantaran a honrarlo con profundo respeto por la tierra que lo había acogido.

Pertenecer

Mientras sostenía en mis manos el certificado, pensaba que muchas veces creemos que pertenecer significa elegir un solo lugar. Con los años he descubierto que no. Pertenecer también puede significar llevar varios paisajes dentro de uno mismo. Colombia seguirá siendo la tierra donde nací. Pero ahora, oficialmente, también pertenezco a la tierra donde crecieron y viven dos de mis hijos.

Quizás por eso este viaje terminó donde había comenzado.

O quizás, como todos los buenos viajes, fue simplemente un círculo que necesitaba cerrarse para poder seguir adelante.

Comentarios

38 respuestas a “De regreso a la Florida”

  1. Felicitaciones ya tienes tu segunda ciudadanía me alegra mucho, será que así debía empezar este nuevo viaje, esperaremos tu regreso

  2. Ese fue un cierre hermoso de un ciclo y te permitió estar en esa conmemoración de la vida de tu sobrina,la vida siempre nos sorprende cuando menos esperamos,tu historia coincide en este momento con algo que llevo años esperando y que espero pueda llegar a un feliz término como el tuyo,buen viaje

  3. Que pena pero no me quedo claro si ventana con el recorrido o el recibir la ciudadanía cancela los planes del recorrido de norte a sur

  4. Vicky que linda historia de tu abuelo, como siempre chocolatié. Me parece muy lindo su amor por nuestra amada Colombia.
    No sabia lo de tu sobrina, muy lindo todo lo que la apoyaste y compartiste con ella. Que bueno que la vida te dio la oportunidad de estar ahi para celebrar su vida. La vida es extraña, que hace que las cosas sucedan de la mejor manera posible.
    Felicitaciones por tu ciudadania americana.

  5. Qué bonito homenaje a Carolina! Todos los que ya trascendieron están orgullosos de ti y qué felicidad que ya de nuevo tienes la ciudadanía. Abrazo y espero verte pronto

  6. Vickyyyyy!!! No me resignaba a ese último contratiempo … Pero como dicen acá, «al q le van a dar, le guardan» y q emoción q ya tienes la ciudadanía!! Así como admiro tus fotografías, te ADMIRO y admiro tu Resiliencia… Siempre con esa sonrisa linda, esos ojos q te brillan y echando para adelante!! (Mi mamá, en esa fe infinita q tenía, habría dicho q «allá se había quedado Carolina trabajando por tu ciudadanía🌟) Me alegro muuuucho por ti y espero verte si cruzan por Colombia de paso a la Patagonia!!! Abrazo muy muy apretado

  7. Victoria, no sabes cuánto me alegra este desvío , ya puedes seguir siendo libre y moverte por donde quieras , y que belleza de celebración recordando a tu abuelo y con ese atardecer tan espectacular, familia y naturaleza. No podías pedir más, feliz de seguir acompañándote en tu viaje, con un peso menos. Y que lindo celebrar la vida de tu sobrina-hija de tu esa manera tan especial, gracias por la receta, un abrazote y esperamos tu próximo mensaje

  8. Qué increíble!!! La vida tiene sus propias rutas y no las anuncia con antelación. Supongo que esta nacionalidad te facilita el siguiente destino con menos incertidumbre y mayor alegría, o tal vez cambie tus propósitos y diseñaras unos nuevos.

  9. No me sorprende esa narración tan hermosa. Definitivamente es el alma la que siente, la que vive y la que narra. Bellas cualidades en una sola persona.

  10. Es muy importante cerrar los círculos para seguir adelante con sus proyectos y ahora puede continuar su viaje a la Patagonia porque los tiempos de Dios son perfectos

  11. Victoria te felicito por tu boble ciudadanía, sigue ahora más tranquila el resto de tu travesía , mucha suerte !! Saludos !!

  12. Vicky cuanto me encanta esta noticia, es el toque positivo para cerrar ese circulo y que puedas regresar tranquila cuando quieras, ya estas en » Tu casa» cuando lo desees. Estoy con Ana Lucia O que dice que la vida nos tiene un destino y aunque nos quite mos del camino, de una manera u otra nos trae de regreso.
    Que bonito lo de Carolina y su homenaje, recuerdo cuando sucedió y la cuidabas, hermoso recordarla en familia.
    La historia de tu Abuelo Duperly, maravilloso. Amo realmente Colombia y lo transmitió a sus hijos.
    Vicky siempre te admiro y me alegro tanto que la vida te regaló esta sonrisa, partes con ella y no con esa tristeza de no haberlo logrado por diferentes burocracias.
    Un abrazo enorme y te envío muchas energías positivas

  13. Este es un gran comienzo entonces y un buen augurio de lo fascinante que será para tu hijo y para ti, este viaje que ahora emprenden, al cual les estaremos acompañando a través de tus hermosas fotografías y relatos ! Felicitaciones por ese gran logro que llegaste a pensar no lo alcanzarías pero que con tu firmeza y persistencia lo lograste ! En Colombia te esperamos.

  14. ¡Bello relato.Me alegra que finalmente,después de tantos años,tengas la ciudadanía.Disfruta al máximo tu viaje!

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