Una cabaña en el bosque, San Miguel, California

Alquilé una pequeña cabaña de madera con una cama, una chimenea y una pequeña cocina, un lugar idílico donde los pavos reales paseaban junto a las ventanas de mi cabaña, despertándome con sus picotazos en el cristal detrás de mi almohada.

Los elefantes marinos, San Simeon, California

Encontré una gran colonia de cientos de elefantes marinos descansando en una playa. Estaban tan quietos que temí que estuvieran muertos. Después de observarlos un rato, noté que algunos movían suavemente la cola, abrían los ojos, se rascaban o se deslizaban unos centímetros sobre la arena.

Cascada McWay Creek, en Julia Pfeiffer Burns State Park, Big Sur, California

Caminé por los senderos entre flores, disfruté de la cálida brisa y la maravillosa vista del océano y, por supuesto, pude fotografiar la cascada que hacía honor a su fama.

Point Reyes National Park, California

Olas gigantes chocaban contra la orilla donde enconté los araos que buscaban refugio, ocupando todo el espacio disponible sobre las rocas. Vi ballenas jorobadas saltando en el agua a lo lejos durante su migración hacia el norte y después de una curva en el camino, encontré un grupo de ciervos pastando.

Eureka, California

Con las primeras luces antes del amanecer, estaba listoa para comenzar mi nueva aventura. Después de dejar atrás San Francisco, conduje hasta mi nuevo destino: una pequeña casa en medio de un jardín floreciente en Eureka. Me sirvió de base e inspiración para explorar una zona fantástica y hermosa en la costa norte de California.

Klamath, California

Las focas son similares a sus primos los leones marinos, pero más pequeñas, y sus aletas pectorales son mucho más cortas, por lo que no pueden caminar erguidas y deben deslizarse sobre sus cuerpos redondeados.

San Francisco

Al llegar al Point Reyes National Seashore en California, sentí que estaba en un lugar remoto e indómito, donde la naturaleza se manifestaba con toda su fuerza.
La neblina jugó con el sol creando un fenómeno óptico que nunca había visto. El sol dejó de ser un círculo y comenzó a transformarse, a crear franjas de diferentes colores, a estirarse y encogerse hasta desaparecer como un punto en el horizonte.