Wire Pass Canyon, Utah

A través de las paredes onduladas del Wire Canyon, la luz se asomaba tímidamente desde arriba, creando un encantador despliegue de luces, sombras y colores.

Arches National Park, Utah

En Arches National Park existen miles de arcos de piedra de todos los tamaños y formas. Algunas son gigantescos y otros son sólo agujeros en las rocas. Algunos están en parejas, apoyados uno sobre otro o elevados e inaccesibles, mientras que otros están solos y al nivel del suelo.

Canyonlands National Park, Utah

La gran meseta atravesada por gigantescos cañones tallados por el río Colorado brillaba bajo la luz del sol, haciendo real este mundo fantástico, como si un mago tocara los bordes de las rocas con un pincel dorado.

Capitol Reef National Park

El río talló un cañón de 243 metros de profundidad donde las coloridas formaciones rocosas contrastaban con la nieve y el cielo azul del desierto. Los indígenas que habitaban esta zona lo llamaban “el arcoíris dormido”.

Lecho del río Colorado, Moab, Utah

En un camino solitario, me topé con un paisaje impresionante enclavado dentro de un cañón trazado por los bordes del río Colorado. La paleta de colores era fantástica: una blanquísima capa de hielo cubría las aguas color esmeralda contrastando con las paredes del cañón en tonos ocres y rojos. Delicadas espigas doradas interrumpían la escena mientras miles de arbustos amarillos, brillantes, bajos y redondeados, envolvían la oscura tierra roja. La vasta inmensidad de un cielo despejado de color zafiro completaba esta impresionante exhibición.